en un bar del centro,
esos de diez centavos
Tomando una coyona,
parece que es el rey vago
Fumando un cigarrillo,
pensando que es una vana
aún así pobre, sin cadenas, ni de oro,
ni de esclavo, pero eso no es impedimento.
Yo soy de esos que
mueren en el intento.
Sin pensar lo que me acercó,
me rechazó con mala cara,
lástima que soy un terco, y aún así me senté ahí.
Le di je, me llamaste la
atención desde que te vi.
Y ya no tengo dinero para seguir aquí.
Si quieres, invítame una corona,
mami.
La próxima vez la invito, yo.
La verdad de mala gana la pagó y
En realidad yo tenía dinero
para comprarme
Pero tuve un buen pretexto
para acercarme
Ey, en las llaves de mi cuarto
Món tate una obra en mi teatro
Tu silueta está de infarto
A las dos quise que sean
las tres para ponerte
Oye, en las llaves de mi cuarto
Móntate una obra en mi teatro
Tu silueta está de infarto
a las do s, quise que sean las tres para ponerte
en oye
a la s diez me senté,
diez y media me corrió
a las once estuvo bien y
otra cerveza me invitó
Once y media se acordó
de todo lo que le dolió
Y a las doce preguntó que
quien diablos era yo
Yo le dije que era un cabrón
Bien real co n todos los míos
Y que no era del montón
Nadie como yo he estado contigo
Doce y media me dijo que
me largara nuevamente
Y que me le paro de enfrente
No prometí rosas pero usé algo diferente
Era que a la una nos
moviéramos de ambiente
Salimos del lugar por un callejón oscuro
Le prometí una noche,
no le prometí un futuro
Dijo guardar el secreto que
ya no tenía memoria
Y lo demás es historia
Mami no la pienses más
Sabes que tú eres mía
Oye, eh
En las llaves de mi cuarto
Món tate una obra en mi teatro
Tu silueta está de infarto
A los dos quise que sean
las tres para ponerte
Oye, en las llaves de
mi cuareto
Móntate una obra en mi teatro
Tu silueta está de infarto
A los dos quise que sean
las tres para ponerte
Oye
No me voy, no me voy, no me voy