Se encontraron a un viejito
por la veredad del cerro
Hombres vestidos de verde y algunos iban de negro,
al viejo lo acompañaban con un machete y su perro
Buscaban a un malambre,
la consigna era la muerte
Querían bajarlo del cerro, había una paga muy fuerte,
como era cabrón el viejo, querían
quitarlo de enfrente, el mayor le dice al viejo
en forma muy agresiva, se me hace que
usted conoce al que compra monta y chivas si no,
me dice que es la baja de aquí con vida
soy un pobre campesino que
a diario vengo a la peña
a veces bajo al poblado no vas a vender
mi leña mi familia está muy grande
mi parcelita es pe queña
Así le dijo el señor,
como demostrando miedo
Aunque se sentía seguro, ya ven que no falta un dedo,
por eso se acompañaba, la madre, su amigo el pe rro.
El malandro era un motero,
de huevos y muy astuto.
En vez de ocarro al poblado,
bajábamos a lo s brutos,
otros querían bajarlo,
matarlo sería buen punto.
El mayor ya se retira,
como no encontró ni seña,
No pudo matar al hombre que se esconde allá en la peña,
porque ese día se vistió del viejito de la leña.